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domingo, enero 13, 2008

Dieta?

Lo confieso,me soprendio el resultado de la encuesta.La verdad es que no esperaba que nadie no objetara nada de nada a que un Amo disponga lo que puede o no comer su esclava sin ningun tipo de limitacion.
Yo entiendo siempre que una de las premisas a de ser la seguridad,y dentro de ella esta la salud y lo cierto es que nunca me a parecido bueno jugar a medicos sin serlo.
Asi como no se me ocurriria decirle que pastillas ha de tomarse para el costipado tampoco veo prudente el andar ordenando sin ninguna idea de nutricion estrictamente cual ha de ser su dieta.
No me refiero a prohibir o alentar temporalmente,el consumo de segun que cosas,como por ejemplo esta semana nada de comer naranjas,eso es bien inocente.
Pero ya decir que nada de carne,ni de pescado,o nada de fruta,o solo come lechuga y nabos es mas peligroso desde mi punto de vista.
Cierto es que mejorar los habitos alimentarios de una esclava es algo positivo,mas en esta sociedad de comida basura,pero como todo se debe de hacer desde el conocimiento y la seguridad,nunca por el mero capricho de que se nos obedezca.
Se puede limitar e incluso limitar toda una serie de productos facilmente sustituibles o totalmente prescindibles,e incluir en su dieta otros que resulten beneficiosos,temporalmente o ya de modo definitivo,pero siempre sabiendo bien que es lo que se esta haciendo,los experimentos mejor con gaseosa.
Tarha.

2 comentarios:

Tatiana dijo...

Estoy de acuerdo con usted. Considero que muchos Amos a veces descuidan lo más importante que es su posesión y sería en extremo peligroso jugar con la salud y bienestar fisico de las sumisas.

marta35 dijo...

Empecé con un Amo y conocía mi físico, mis kilos de más y mis problemas de autoestima en ese aspecto (con los consiguientes problemas con la comida)... al poco tiempo me dijo, de manera tajante que tenía que adelgazar. Cuando le dije que no lo entendía, que si no le gustaba así no sabía porqué me había aceptado como su sumisa, me dijo que le daba igual lo que tuviese que hacer, pero que me quería más delgada.
Le dejé.
Pero me dejó una huella que aún no me he borrado de la cabeza y del corazón.