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Amigos

viernes, abril 10, 2009

Sin miedos


A algunos tal vez le resulte chocante esta pregunta,pero ...como puede un Amo saber el efecto que los distintos instrumentos y equipos tienen sobre nuestras esclavas?.
Claro esta que podemos llegar a suponer que x articulo,pues duele;pero como duele?,y como duele?,es posible mitigar o incrementar de algun modo lo que hace sentir?,es doloroso o simplemente molesto?,o tal vez resulte grato o incluso cosquilleante?.
En fin como podemos estar bien seguros de cual sera su efecto.
Y esto es muy importante que lo sepamos,porque no basta con lanzar la mano atras y adelante para azotar,hay que saber calibrar la fuerza,la cadencia,hay que saber que diferencia hay entre un latigo u otro segun el ancho de las tiras,el material en que esta fabricado,la longitud,y lo mismo en pinzas,grilletes.cuerdas,cadenas,fustas etc etc etc.
Algunos se coformaran con preguntarselo a la esclava tras una sesion,pero eso tal vez no sea suficiente,se hace necesario despojarse del miedo al que diran y probar en uno mismo.
Claramente habran articulos con los que resulte imposible,(o que simplemente como que no),de comprobar sus efectos en uno mismo y tampoco es que diga que tenga uno que ejercer de sumiso,pero realizar ciertas pruebas con el instrumetal antes de usarlos por primera vez con nuestras esclavas nos permitira apreciar mejor que provocan y de esta manera utilizarlos del mejor modo posible.
Asi sabiendo con mas claridad cual es su efecto,podremos posteriormente incrementarlo o suavizarlo segun creamos necesario.
Tarha

4 comentarios:

perra dijo...

Pues ahí sí que no sé qué decirte, sí que conozco más Dominantes que prueban sus "ocurrencias" con ellos mismos primero. A mí me parece bien que se haga, saber qué efecto se conseguirá aunque también hay que conocer a cada esclava porque lo para una puede no hacer ningún efecto a otra la puede dejar hecha polvo :)
besos

Preste Juan dijo...

Evidentemente, para quienes en sus prácticas traten de una forma u otra con medios que puedan producir diversas sensaciones físicas(Dolor, incomodidad,etc.)deberían conocer, en la medida de sus posibilidades(resistencia,etc) los efectos de los elementos que aplican. Por supuesto, luego hay otros elementos, como las distintas tolerancias al dolor, conocer bien hasta donde se puede llegar con ciertos usos y cómo ejercitarlos.
Otro punto sería el peligro de que, al acostumbrarnos a ciertos niveles de dolor, nos arriesguemos a situaciones peligrosas. Y no me refiero sólo en el "BDSM". Me pongo a mí mismo como ejemplo, ya que desde hace casi dos años sufro de dolores continuos por una serie de lesiones, y me ha costado aprender que aunque puedas aguantarlos, o acostumbrarte a vivir con ellos, pueden hacerte caer en una falsa confianza sobre tus posibilidades reales, y exponerte a situaciones de riesgo.
Un saludo.

proserpina{GdM} dijo...

En primer lugar creo que no hay reglas generales para nada. A unas nos horrorizan las cañas pero nos gustan los cinturones o las cosas de cuero y a otras lo contrario. Lo que si que hay que saber controlar es la señal que crea cada utensilio.

Pero lo más importante no son las generalidades, sino las particularidades. Cada sumisa tiene que con toda sinceridad explicar las sensaciones a su Amo, lo que duele, como duele, cuanto duele, etc y será el Amo, quien de manera sensata utilice esa información. Por ello es tan importante la sinceridad y la confianza en el Amo.

proserpina{GdM}

Mistress Moon Sado dijo...

pués sí, todos tienen razón, hay quién nos gusta utilizar algo que realmente no estariamos dispuestos a probar, y sin embargo, nos gusta.
De todas formas, lo primero que te digo es que para nada es una pregunta o una cuestión extraña, pués pienso que todo dominante nos planteamos éstas cosas, y para ello, o bien las probamos (en otras zonas, yo por ejemplo me pruebo la fuerza de las pinzas en el pliegue del dedo gordo y anular en la mano), o una fusta, en la nalga, con mayor o menor intensidad....etc. Lo que sí te digo amigo, es que por mucho que lo imaginemos nunca nos pondremos en su piel, además cada persona tiene un aguante diferente. Lo que para muchos es una tortura para otros es una caricia, es normal tambien. Ahora bien, las sensaciones que experimenta el sumiso o sumisa cuando acertamos con el ritmo o la intensidad adecuada, uffff, son indescriptibles. (recuerdo mis tiempos que fuí sumisa), en esos momentos el placer y el dolor es un matrimonio bien avenido. El dominante por su parte, deberá pienso yo aprender, y por eso soy tan pesada con lo de apreder, a conocer cada dia más a su sumisa. Sólo así, podremos descubrir, cómo y cuando le proporcionamos placer o dolor según nos convenga.
Un placer leerte.